REI UBU-KOWISKI: La sustitución de la realidad

quinta-feira, outubro 27, 2005

La sustitución de la realidad





Lo que los judíos construyem a priori es una metafisica de la historia. En el exacto sentido en que el antiguo testamento no es la historia sino la "historieta" de Israel. Un espíritu absoluto que determina con total arbitrariedad y sin los limites impuestos por el tiempo, que és la verdad y quién falsea la verdad: esa maldita categoría llamada"realidad".
Nietzsche define a los judíos como "el pueblo más fatídico de la historia universal", porque "han falseado el mundo"; lo han falseado de tal manera "que incluso un cristiano puede tener sentimientos antijudios sin concebirse a si mesmo como la última consecuencia judia". El pueblo judío és, según Nietzsche, el falseador universal. En qué sentido el pueblo judío falsea el mundo? En el sentido de sustituir la realidade. En el sentido de reemplazar los hechos por los cánones; en el sentido de reemplazar la fé por el rito y a Dios por el templo, y en el sentido de reemplazar la historia por la mitología.
El primer hecho de falsicación-sustitución lo constituye el Antiguo Testamento. Sus libros funcionales no sólo adolecen del insuperable defecto que los historiadores llaman "antedatación" (Ya que son textos escritos en griego a partir de siglo V-IV aC., pero en escenario ubicado en el siglo XII aC.), sino que además son textos sustitutorios. El Antiguo Testamento sustituye la realidad del devenir historico, por las acciones de los personajes mitológicos (es decir, irreales) que sólo tienen por objeto señalar la diferencialidad de las tribos hebreas. La historia es sustituida por el mito.
Esa actitud permanente de falsificar y de sustituir, sobrevive en el tiempo, y se convierte en una cultura, es decir, en una forma de vida. Un ejemplo. Acabo de leer un artículo del señor Abraham Primor, quando Embajador de Israel en Alemania, que incluye la seguiente frase (textual): "El concepto político de 'Palestina' lo habían inventado los romanos tras la destrucción de Estado judío en el año 70 aC.' El señor Primor está tratando de demonstrar que los verdaderos "palestinos" son los judíos, en el sentido de que los hebreos fueron los habitantes originales de la región.
Para ello sugiere la idea de que Palestina había sido "inventada" por los romanos, enemigos jurados del "Estado judío". A un historiador profesional estas "definiciones" lo sacudiríam de indignación, o de risa: el funcionario judío limpia de un plumazo algo así como doce milenios (12.000 años, 120 siglos) de historia cultural perfectamente datada en la llamada plataforma sirio-palestina. Y además, de paso, se olvida de los philisteos, habitantes originales de Palestina y donadores de nombre "moderno" (poscaneo) a la región.
La sustitución de la realidad es la condición de existencia del judaísmo. A lo largo de la historia se produjeron innumerables ejemplos de falseamentos de los hechos, como el más significativo de todos: la construcción del mito del "Holocausto". Pero por el momento nos interesa ubicar esa metología sustitutoria en el núcleo de la cuestión judía en la Argentina. Toda la actividad de Inteligencia desarrollada por los judíos (comunidad residente, lobby judío-norteamericano y Estado de Israel) a partir del segundo de los atentados terroristas es una típica actividad de sustentación de la realidad.
El objetivo es sustituir los hechos tal cual se produjeron, y en la secuencia en que se produjeron por el mito judío que reemplazará ese fragmento de historia real. La realidad deja de funcionar porque es reemplazada por el mito que construyem los judíos a partir de retazos de la realidad. Todo lo que contradizo al mito elaborado, debe ser eliminado de la superfície de la tierra. Essas contradicciones entre la realidad y el mito serán definidas como antisemitas. Luego, el resto será una cuestión de fuerza y de manipulación; de ingeniería social, en suma.
Cuando la Corte Suprema de Justicia de La República Argentina hizo público el estudio sobre la implosión(interna) e no la explosión(externa) de Embajada, se produce una contradiccioón mayúscula entre la realidad y el mito.

Werner Sombart:
"Encuentro en la base de la religión judía las mismas ideas directrices que caracterizan al capitalismo, y hallo que ambas están animadas del mismo espíritu." (Los judíos y la vida económica)